Un Verdadero Maestro Espiritual
Del Maestro de la Cábala Universal Joseph Michael Levry
Estimados amigos y queridos miembros,
Leer esta obra con el corazón abierto traerá luz a vuestra
mente, paz a vuestros corazones y fuerza a vuestro espíritu.
Antes de empezar, debo dar las gracias a los iniciados y
Maestros de Cábala rosacruces que me guiaron desde temprana
edad y me enseñaron esta vasta ciencia divina espiritual que
una vez fue secreta, pues de la Sabiduría Divina Espiritual
emana toda la sabiduría, conocimiento y guía. Le estoy
tremendamente agradecido al difunto Maestro de Tantra Blanco y
Kundalini Yoga, Yogui Bhajan, el Siri Singh Sahib, que me
apoyó amorosamente durante muchos años, y me animó a fusionar
la Cábala sagrada con el Kundalini Yoga. Fue él quien dijo:
“Me llevó (Yogui Bhajan) cuarenta años aprender esta ciencia y
te llevó a ti (Joseph Michael Levry) otros tantos escribirla.
Esta obra vivirá por siempre”. También le estoy profundamente
agradecido a Maharaj Ji por darme el Naam cuando estuve en
India. Babaji es un santo de proporciones bíblicas cuya
espiritualidad le fue reconocida por primera vez cuando era
niño. Fue Baba Siri Chand Ji, el gran yogui del siglo XVI,
místico e hijo primogénito de Guru Nanak Dev Ji, el primer
Gurú sij, quien se le apareció y le instruyó. No mucho después,
Baba Siri Chand regresó con su padre Guru Nanak Dev Ji. Guru
Nanak le entregó el Naam. De joven, Babaji comenzó a sanar
enfermedades intratables, devolviendo la vida a los muertos y
transformando las vidas de las personas. Los aldeanos pronto
reconocieron que en él se estaban desarrollando increíbles
poderes espirituales. Maharaj Ji es un verdadero símbolo de
santidad, humildad y servicio.
Una de las bendiciones más elevadas que puedes recibir de Dios
mientras vives en la tierra es encontrar a un verdadero
Maestro espiritual. Es como encontrar a tu segunda madre, ya
que el Maestro es aquel a través de quien nacerás en un mundo
superior. Un verdadero Maestro espiritual es la Palabra hecha
carne. Encontrar uno es como hallar un precioso tesoro, puesto
que el Maestro es la encarnación de la Palabra o Naam. Un
verdadero Maestro te enseñará la ciencia exacta divina, la
tecnología espiritual exacta, el conocimiento celestial exacto
que te permitirá experimentar y conectar con la sabiduría más
elevada y pura que existe en este universo. Te transmitirá el
fuego nutritivo que confiere la fuerza para actuar en
cualquier circunstancia en la naturaleza. Te dará la llave
dorada que abre la puerta del misterio. Al trabajar con un
verdadero Maestro, la persona experimenta una conexión directa
con el Espíritu de Dios y el reino invisible, para que pueda
recibir tesoros celestiales inimaginables y el conocimiento
espiritual de todas las cosas naturales.
El verdadero Maestro te enseñará cómo trabajar con las
fuerzas de la naturaleza, las fuerzas planetarias y las
estrellas del zodíaco para sanarte a ti mismo y servir a los
demás. Te revelará el secreto de la Cábala interna junto a la
forma de yoga más elevada. Trabajando con un verdadero
Maestro, la persona puede recibir el método de gracia que
despierte la Conciencia Cósmica, y experimentará una alegría
inusual que nadie podrá arrebatarle. Trabajar bajo la tutela
de un verdadero Maestro es el comienzo de la manifestación del
alma humana. Hará que tu alma se eleve y muestre su belleza
intemporal. Un verdadero Maestro abrirá tu corazón para que el
calor de la Divinidad pueda fluir en él, y puedas experimentar
la alegría y contento divinos. Te ayudará a ver la luz de tu
alma, que al extender su irradiación a lo largo y ancho, te
permitirá ver la indescriptible maravilla que es Dios, la
naturaleza y el Hombre. Dios se da al Maestro, y el Maestro te
da a Dios a través de la ciencia del Naam. En esta vida
existen dos grandes regalos: el primero es el prana, el
aliento de vida, y el segundo es el profesor espiritual o
Maestro. Ambos regalos se nos conceden por la Gracia de Dios.
Un verdadero Maestro, entonces, es el vehículo puro a través
del cual el alma puede conectar con Dios.
Se reconoce a un verdadero Maestro por su aura amplia y
magnética que se parece al sol, y por su forma de ser simple,
directa y práctica. Sus palabras llegan al corazón porque
emanan de alguien que sirve a miles de vidas como conducto de
la energía divina. Él es la Palabra hecha carne, y la fuerza
celestial se transmite a través de su mera presencia. El aura
y bendiciones de un verdadero Maestro espiritual pueden
equilibrar la psique y el ser completo de aquellos que se
encuentren en su presencia. En el teatro de la existencia
humana, el verdadero Maestro espiritual es una clase de ser
diferente. Su vida es sólo sacrificio, y, por lo tanto,
contiene más problemas que resolver que la de cualquier otra
alma. Su vida nunca es suya, puesto que sacrifica su comodidad
personal con el fin de servir y transmutar el karma de todos
con quienes entra en contacto. Cuanto más se entrega el
Maestro a su función divina, no obstante, de mayores poderes
dispone. Aunque es la personificación y sacrificio de la
Conciencia Divina, el Maestro aún se halla sujeto a algunas de
las limitaciones de la existencia humana. Durante su vida,
sufre una transfiguración y despierta a su propósito divino.
La vida de un Maestro consiste en el servicio constante y en
la comunicación de la Sabiduría Divina espiritual transmitida
a través de todas las eras.
Un verdadero Maestro espiritual comprende el dolor del
mundo, y también cómo acceder a los canales de energía cósmica
para mitigar ese dolor. La mayoría de personas permanecen
cautivas de sus patrones negativos que causan las siete
influencias kármicas negativas. Es sólo a través del Naam, y
de la ayuda y orientación de un verdadero Maestro espiritual,
como estas personas pueden recibir ayuda para superar sus
hábitos nocivos. Un verdadero Maestro espiritual te enseñará
que nada ocurre por azar, y que nada se basa en la
probabilidad. Todo en el viaje de tu vida está directamente
relacionado con tu enfoque hacia tu mejoría personal y tu
práctica espiritual. Algunas de las dificultades que
atraviesas son los obstáculos que has creado con el karma que
has acumulado. Y, sin embargo, el karma puede convertirse en
una bendición. No importa cuán turbulenta sea la época por la
que hayas pasado o cuánto más sea necesario, no puedes
apegarte al tiempo. En general, no se permite eliminar todo el
karma de un alumno, y aunque el Maestro puede ayudar, todos
los alumnos deben pagar su karma. Una vez los ajustes kármicos
se han llevado a cabo antes de volver a entrar en el reino de
la tierra, nada salvo el Naam, junto con la orientación de un
verdadero Maestro espiritual, puede cambiar tu deuda kármica.
Hacer lo contrario sería violar las Leyes Celestiales.
Si haces Naam para unirte con Dios, tu enfermedad se
curará. Si haces Naam con el propósito de sanar tu enfermedad,
entonces la enfermedad no se curará. Es sólo al unirse con
Dios, que es el Naam, como puede alcanzarse el objetivo. El
cuerpo humano deber pagar su karma, y parte del karma se
manifiesta como enfermedad. Así pues, practica el Naam, recibe
sanación Harmonyum y abandona tu apego a sanar tu enfermedad.
De hecho, el sistema de sanación Harmonyum te ayudará a dejar
tus apegos para que puedas crear la plataforma de autosanación.
Es interesante que al hacer Naam Yoga te ahorras el karma
colectivo, aunque aún tengas que tratar con el karma
individual. Cuando una persona pasa por los ciclos de
reencarnación en el reino humano, se reencarna en medio de la
dificultad, no importa cuán grande sea su vida ni cómo sea de
bendecido. En el caso de los Naam Yoguis, todas vuestras
deudas del pasado se pagarán y saldarán mediante las
bendiciones que os conferirá el Naam. Además, las
tribulaciones que experimentas a lo largo de tu práctica
espiritual sirven para pagar tus deudas kármicas pendientes.
Aunque la creciente dificultad pueda hacerte incapaz de
practicar, deberías esforzarte por seguir adelante con tu
trabajo.
Cuando un Naam Yogui está a punto de meterse en
problemas, la fuerza energética del Naam disolverá los
obstáculos que aparezcan en su camino. El Naam puede darte
también señales y advertencias de acontecimientos que están
por llegar. Cuando estás dedicado a la sabiduría sagrada que
te ha transmitido un Maestro que verdaderamente trabaja con el
mundo invisible, puede que algunos ángeles se te aparezcan en
sueños o ante tus ojos para compartir cosas contigo. Si tu
nivel de evolución espiritual no es lo suficientemente alto,
no dejarán que los veas, pero pueden hacerse presentes a
través de señales. A veces estos seres luminosos dejarán que
los veas mientras duermes, a menudo cuando estás en estado de
ensoñación. Algunas personas pueden ver siempre seres
luminosos en sus sueños. Si posees una alta capacidad de
concentración, puede que también veas a estos seres luminosos
durante la meditación. No obstante, si deseas verles sólo por
por el placer de hacerlo, lo que quiere decir que tu deseo
viene motivado por tu ego, no te permitirán verlos. Siempre y
cuando practiques la Sabiduría Divina Espiritual con el
propósito de unirte con Dios, seguro que podrás ver a estos
seres luminosos en el futuro.
Sanar a una persona lleva toda una vida e implica
equilibrar sus relaciones kármicas simultáneamente en varias
dimensiones. Todas esas deudas deben resolverse de forma
benevolente con el fin de que las aflicciones de esta vida
puedan también resolverse. Algunas personas acumulan mucho
karma. La gente deja esta vida con la luz blanca que ha
adquirido a través del servicio y de sus buenas acciones, como
también con la luz negra del karma negativo que han recogido.
Normalmente, la eliminación de karma no puede llevarse a cabo
incondicionalmente, ni puede ser totalmente eliminada por ti.
Se dice en las escrituras que no puedes lograr ver lo
invisible en una sola vida, y que sólo después de unas cuantas
reencarnaciones puedes tener éxito logrando esta tarea.
Básicamente, no eres capaz de eliminar tanto karma de una vez.
Tu capacidad de ver lo desconocido es proporcional a cuánto
karma resuelvas.
Un verdadero Maestro espiritual entiende que cada
alumno debe aventurarse en la parte positiva y negativa de las
cosas para así limpiar su basura kármica y su psique de
aquello que le ha estado dominando durante muchas vidas.
Requiere tiempo, energía y paciencia por parte del verdadero
Maestro pulir los cantos afilados de cada alumno para que él o
ella pueda comunicar las enseñanzas eficazmente. Puede cargar
al burro con muchos libros sagrados, pero nunca se hará
sacerdote. Así pues, requiere una voluntad tremenda por parte
del estudiante; voluntad de hacer el trabajo duro necesario
para una auténtica transformación. Inicialmente, cuando el
Maestro empieza a pulir la piedra, la piedra grita, “¿Por qué
me talla?”, pero con el tiempo, a medida que la piedra se va
convirtiendo en preciosa, reconoce cómo era de necesaria la
talla, cómo era de vital pulirla. En consecuencia, abandonas
tu vieja vida y te adentras en la nueva con un nuevo
entendimiento. Al trabajar con un verdadero Maestro, este te
ayudará y se ocupará de ti, lo que te hará suficientemente
fuerte para soportar la presión que conlleva estar solo afuera
en el mundo. Es un privilegio enorme que el Maestro sea duro
contigo, porque el oro se reconoce por la cantidad de fuego
que puede aguantar. Recuerda, todos los Maestros fueron una
vez alumnos que también pasaron por el fuego de sus Maestros.
Todos deben pasar por la misma puerta para hacerse fuertes. No
puede ser de otro modo. Lo más dificil de lograr es ganarse el
corazón de un verdadero Maestro. Al hacerlo, te ganas el
corazón de la Madre Cósmica. Miles de personas acuden ante el
verdadero Maestro espiritual. Mediante un proceso de selección,
escoge trabajar con aquellos que son verdaderamente
devocionales. Y entre los devocionales, selecciona de nuevo
para encontrar al más devocional. En esencia, el alumno es un
bebé para el Maestro. Como tal, el alumno está seguro cuando
se sujeta a la madre con todas sus fuerzas. La relación que se
desarrolla entre el Maestro y el alumno es un vínculo sanador,
Divino. Nadie puede romperlo. A través de esta relación, el
Maestro ayuda al alumno a alcanzar su destino más elevado y a
encontrar al verdadero Maestro interior. Ciertamente, el
Maestro real, el Dios de tu corazón, siempre vive en ti, en tu
corazón. Esta es la Única Verdad.
Cuando un Maestro te acoge bajo su ala, es un privilegio y
bendición. Quienes sirven a un Maestro lo hacen
incondicionalmente y con amor en su corazón. Ellos mismos
están en el camino de la maestría, comprometidos con servir a
todos los demás. De hecho, al servir al Maestro, estás
sirviendo también a los miles de seres a quienes él sirve,
creando una cadena de humildad en nombre de la Divinidad. El
sacrificio será algo natural para ti, ya que estarás
devolviendo parte de los profundos dones que habrás recibido.
La gratitud llenará tu corazón por los Milagros de tu vida y
de maravilla por los Milagros en las vidas de quienes te
rodean. Incluso si experimentas una maraña de complicaciones
que parecen carecer de solución, la luz de la Divinidad las
resolverá siempre en el último minuto, justo a tiempo. La
gratitud se convierte en una parte natural de tu vida,
especialmente hacia aquel que te ha liberado y mostrado el
poder de la Palabra y continúa dirigiendo tu vida en la senda
de esa la Luz celestial. Una vez encuentres un verdadero
Maestro y te entregues a Dios, Naam y tu camino, no regreses.
Entrégate completamente a la Sabiduría Divina Espiritual y
dedica tu vida al Naam. Esa es la dedicación pura. Ganarás y
alcanzarás tu logro más elevado, más sublime. Tratando a un
verdadero Maestro espiritual con reverencia, despertamos a
nuetro destino último y al proceso de existencia de la
Conciencia de Dios, y el Cielo llega a todas las esferas de
nuestras vidas.
La forma más rápida de crecer espiritualmente y ver lo
desconocido consiste en coger al toro por los cuernos y abrir
tu corazón al Maestro. Al Maestro no le importa si eres bueno
o malo. Para él, todo es siempre bueno. El Maestro siempre te
enseñará a vivir en lo positivo, y a morir en lo positivo. Esa
es la forma más elevada de vida. Da un paso hacia el Maestro
con el corazón puro, y el Maestro dará dos pasos hacia ti. El
Maestro enseña cómo servir para que puedas despertar en ti
esas fuerzas a través de las que puedan erradicarse las
ataduras kármicas negativas del pasado, con el fin de que
puedas adentrarte en una vida de libertad. Te enseñará que el
servicio es el método para sanar las enfermedades. Cuando
confrontes obstáculos mentales, emocionales y/ o físicos,
aprende la Sabiduría Divina Espiritual, vibra el Naam, sirve a
los demás y sirve a Dios. Esto hará que tus problemas se
desvanezcan. Quienes vibran el Naam y sirven a Dios cuentan
con las condiciones favorables necesarias para florecer y son
felices. No necesitan preocuparse por lo que pueda ocurrir,
porque al final, independientemente de lo que suceda, los
milagros bendecirán sus vidas. Estas personas están protegidas
por los elementos éter, aire, fuego, agua y tierra Son capaces
de recibir las fuerzas sanadoras beneficiosas emitidas por el
cosmos. Servir a los demás es una meditación en sí misma, y la
forma de yoga más elevada.
Cuando los cielos se alinean para que conozcas al
Maestro, ese es tu destino específico, ya que no puedes anular
a los cielos. Tu vida al completo se transformará, y tu
crecimiento espiritual, emocional y mental sera exponencial.
Puede que incluso sientas a veces que vuelas a través de olas
de conocimiento, sintiendo que todo está cambiando a tu
alrededor. La luz del Maestro, que es una de las generaciones
del Reparador Universal, te toca, trabajando a través de ti
para mejorar las vidas de todos los que están a tu alrededor,
para que también tú te conviertas en un conducto de los cielos.
Tu relación contigo mismo cambiará a medida que te vas
haciendo más brillante, más transparente, más enfocado y capaz
de recibir la confianza de los demás. Te convertirás en la
Palabra viviente a medida que su Divinidad viene a vivir en ti.
Entonces, la relación con tu familia cambiará. Mientras
trabajas contigo mismo a través de la luz celestial, esta luz
beneficiará a tu familia y suavizará las sendas de la
discordia. Esto se extenderá a tus relaciones con todos los
seres, creando un efecto ondulado, una ola de luz que pasa de
persona a persona.
Cuando das a un Maestro, recibes bendiciones
automáticamente. El Maestro está plantando constantemente las
semillas de la Bondad, haciendo que miles de personas se
vuelvan hacia la Luz de Dios. Está abriendo miles de corazones
a Dios, con sus palabras, su toque, su presencia, sus acciones
y sus obras. Da y sirve a miles de personas. El Maestro sirve
a diario a aquellos que están en extrema necesidad y les ayuda
a superar la tristeza, el dolor y la enfermedad. Dios sirve al
verdadero Maestro espiritual porque sirve a los demás como una
extensión de Dios. Dando a un Maestro das, a través de él, a
los miles de personas a quienes él sirve. Dando al verdadero
Maestro espiritual recibirás bendiciones de los miles de
personas a quienes has servido a través de él. En tu momento
de necesidad, el Universo cuidará de ti automáticamente. Dar a
un verdadero Maestro espiritual abre los canales del Bien
Divino dentro y fuera. Abre en nuestra conciencia el camino
para que el crecimiento y provisión espirituales lleguen a
nosotros. Nos pone en contacto directo con la vida, sustancia
e inteligencia espirituales. Afloja las cargas en nuestra vida
personal, nos unifica con el universo y abre dentro y fuera un
influjo y flujo de abundancia Divina. Cuando dejas este mundo,
toda la riqueza material que puedas haber adquirido se queda
atrás. Sin embargo, las buenas acciones que hayas llevado a
cabo se irán contigo. Quienes han servido en esta vida
atraerán riqueza material y espiritual en su siguiente vida.
La abundancia sigue la Ley del Servicio. Cuando el alumno
sirve al Maestro incondicionalmente, está automáticamente en
camino de convertirse en Maestro en esta u otra vida. Entonces
el alumno es capaz también de ayudar a muchas, muchas
personas. Al hacerlo, el alumno recibe una felicidad sin igual.
Así es, mientras los otros se benefician de lo que el
estudiante es ahora capaz de dar, su alma se eleva más y más
alto, volviéndose cada vez más poderosa y brillante como el
Sol. Conocer a un verdadero Maestro es, por lo tanto, un
regalo precioso; una oportunidad para pasar del sino al
destino.
Cuando decides trabajar bajo la tutela de un verdadero
Maestro espiritual, él te bendice con el Naam y te ayuda a
liberarte de la carga del sino, para que puedas manifestar tu
destino más elevado. Es vital “Conocerte a ti mismo para
aprender a morir antes de la muerte”. Para conocer el método
de morir antes de la muerte necesitamos a un Maestro
espiritual que haya experimentado una muerte tal. Te bendecirá
con el Naam, y te enseñará el método para morir antes de la
muerte. El hombre debe aprender a morir una vez, para que no
quiera volver a morir. Al morir, se pierde el deseo de comer.
Después el deseo de respirar se va cortando progresivamente,
haciendo que respires menos aire. El resultado es que uno
aprende a comer con amor y a respirar con amor. Dios creó al
hombre para comer con amor, pensar con amor, sentir con amor,
hablar con amor y actuar con amor. Este fuego sagrado debe ser
la razón que estimule al hombre. No es fácil para una persona
aprender sin un Maestro, porque él puede ayudarte a cuidar de
la sangre, donde la alquimia espiritual debe producirse. El
Maestro te instruye sobre cómo purificar tu sangre si no
tienes pensamientos puros, sentimientos puros, palabras puras
y acciones puras. Al estudiar con un Maestro, aprendes la Ley
de la Purificación, para que incluso tu sangre pueda
purificarse. Al purificar la sangre te librarás de miles de
enfermedades que se derivan de las impurezas contenidas en el
flujo sanguíneo. Un verdadero Maestro te enseña cómo comer
alimentos puros y limpios, y te enseña el modo adecuado de
beber agua caliente para que puedas eliminar miles de
enfermedades causadas por alimentos impuros y mantenerlas a
raya. La comida sucia e impura lleva suciedad al estómago, lo
que ensucia a su vez la sangre durante años y da pie a un
pesimismo y falta de salud generalizados. Una persona con
sangre pura siempre tiene vitalidad. Si pierdes tu vitalidad,
tu sangre es impura. Un Maestro puede enseñarte cómo el
cultivo del pensamiento puro, sentimientos puros, y acciones
puras da como resultado una sangre pura, un espíritu vital y
una salud y juventud abundantes.
Trabajar con un verdadero Maestro espiritual hará que
pases por un proceso de regeneración en el que se producirá
una sublimación del vicio en virtud. Volverás a nacer en el
Espíritu, de forma que al cuerpo y alma los penetre el calor
del Amor Divino y la luz de la Inteligencia Divina que emana
del Fuego Divino que se encuentra en la autoconciencia y
autoconocimiento. El verdadero Maestro te ayudará a
desarrollar la Rosa Celestial, también conocida como la
facultad interna perdida, para que puedas percibir las
verdades eternas escondidas. La apertura de esta facultad
espiritual y florecimiento de la Rosa Celestial es el misterio
de la regeneración; la unión vital entre Dios y el Hombre. Los
seres humanos en el mundo moderno vivimos en el exilio,
privados de nuestra verdadera esencia y poderes reales. Somos
criaturas de opuestos, un campo de batalla para el bien y el
mal formado por la sustancia metafísica imperecededera, y la
sustancia material perecedera que luchan en nuestro interior.
Lo imperecedero se encuentra enclaustrado en lo perecedero; en
otras palabras, dentro de nuestro caparazón mortal existe un
poderoso cuerpo espiritual. Necesitamos a un verdadero Maestro
espiritual para aprender el verdadero método de regeneración,
para así aflojar el material corruptible que mantiene a
nuestro ser inmortal atado con cadenas, y al poder activo
dormido. Es el órgano espiritual interno el que tiene una
esencia incorruptible, transcendental y metafísica como
fundación. Toda nuestra miseria surge de nuestro material
corruptible de mortalidad. Para que el hombre se libere de su
miseria, es necesario que el principio inmortal e
incorruptible que subyace en nuestro ser interno se desarrolle
para que sea capaz, por decirlo de algún modo, de devorar lo
corruptible y mortal. Debemos experimentar un renacimiento en
el que el espíritu de la sabiduría y del amor gobierne y la
naturaleza animal obedezca, estableciendo así las condiciones
mediante las cuales seamos capaces de entrar en comunicación
con el mundo de las inteligencias superiores. Con este fin,
necesitamos a un verdadero Maestro, que nos mostrará, mientras
estemos en nuestra forma humana, cómo el alma puede adquirir
conciencia de Dios y volver sobre sus pasos para alcanzar su
primer hogar. La Sabiduría Divina Espiritual aporta alegría y
expansión. Las enseñanzas de los Maestros te llevarán hacia la
autorrealización y la Conciencia Cósmica a través de un amor
incommensurable y del servicio desinteresado de la humanidad.
Quienes se sienten verdaderamente intrigados se ven dirigidos
al lugar adecuado por la Luz de Dios que se encuentra en su
interior. Quienes poseen un fuerte deseo de adquirir la
Sabiduría Divina Espiritual pueden recibir orientación de
parte de un verdadero Maestro mucho antes de hallarse en la
presencia física del Maestro, aquel que representa la Palabra
hecha carne.
Es importante en esta vida encontrar a un Maestro vivo
verdadero que sea capaz de impartir en ti, a través del Naam,
la eterna conexión interna del alma con Dios, y que te guíe
hasta que alcances el objetivo de unidad con Dios. El Maestro
aparece cuando el alumno está preparado. Una vez lo hayas
encontrado, tu Maestro espiritual te enseñará la Sabiduría
Divina Espiritual e iniciará en la ciencia del Naam. Tras la
iniciación en la vasta ciencia celestial, estarás cargado para
mantener una conexión con los tres Círculos de Luz. El primer
Círculo de Luz corresponde al plano físico, y se activa por el
puro amor al Maestro. El Segundo Círculo de Luz corresponde al
plano astral, y se activa por tu amor por las enseñanzas. El
tercer Círculo de Luz corresponde al plano divino, y se activa
por tu amor a Dios. Es muy raro encontrar a un Maestro vivo
que trabaje con lo invisible. Cuando un Maestro puede percibir
lo invisible, posee un puro e inmenso deseo de servir a la
humanidad, y este conocimiento le ha sido dado sólo para
extender su servicio. Cuando te fusionas con un Maestro así,
te da a probar lo invisible enseñándote las varias leyes de la
naturaleza que gobiernan la vida. Entonces todas tus
facultades internas empezarán a abrirse, y comprenderás las
cosas como nunca antes las habrás comprendido. Tu corazón se
purificará, y te comunicarás desde un lugar más abierto y
amoroso que se nutre y fortalece por la Palabra viviente que
el verdadero Maestro personifica. El tiempo y el espacio no
interfieren con el trabajo de un Maestro. El Poder del Maestro
es omnipresente y no está confinado a un lugar específico. Los
dones de un Maestro no tienen precio. Sólo la divisa de la
Sabiduría Divina Espiritual que te entrega el Maestro te
permite navegar a través de este mundo y de las dimensiones
superiores. Entiende que el sexo, el dinero y el poder nunca
irán más allá de tu último aliento. Es la Sabiduría Divina
Espiritual que has aprendido y todo el bien que has hecho
mientras vivías en la tierra que permanecerán contigo y te
seguirán al más allá. La Sabiduría Divina Espiritual es la
única divisa que se usa en las dimensiones que están más allá
de la tierra. El hecho es que ninguna cantidad de dinero puede
comprarte un coche o una casa en el mundo superior.
Simplemente no funciona así. La auténtica riqueza espiritual
hace que el universo cuide de ti en esta vida y más allá.
Además, las palabras y consejos de un verdadero Maestro
siempre serán eficaces y por el mayor bien del alumno, y
siempre producirán resultados. Cuando lees la obra de un
Maestro, no importa dónde estés, el poder de sus palabras
penetra sutil y claramente el núcleo de tu ser y empieza a
cambiarte. Un verdadero Maestro no interfiere con tu sino o tu
libre voluntad, pero te orientará grácilmente. Sólo tú
cambiarás hasta el punto en que estés preparado, puesto que la
luz celestial siempre te otorga libre voluntad. Desarrollarás
poderes psíquicos espirituales, convirtiéndote en una de las
miles de manos del Cielo que aman servir y traer una gran
alegría al mundo.
La humanidad vive normalmente en un estado degradado,
no obstante, el camino del Naam te proporcionará la fuerza
espiritual y gracia más elevadas. Es importante ser consciente
de que ninguna postura de yoga puede abrir el corazón; sólo el
Naam puede hacerlo. Trabaja para servir al alma, y a través de
la humildad y del servicio desinteresado lograrás la verdadera
felicidad. La corona de la sabiduría sagrada, que es el Naam,
sutil y grácilmente despierta el poder dormido y hace a la
persona conocedora de todo, le da paz y llena de luz. Cuando
vibramos el Naam, expandimos la respiración y nos contraemos a
través del corazón, que hace que digiramos la luz celestial.
Al concentrarnos en el tercer ojo o asiento del alma, y vibrar
el Naam, la corriente de sonido nos levanta y lleva hacia
arriba de un plano a otro hasta que nos convertimos en
conocedores de todo, omnipresentes, omnipotentes, abrazando la
totalidad de Su ser. El Naam lo hace a uno tan perfecto como
el Padre en el Cielo. Además de salud física, otorga
equilibrio mental y espiritual, que es la salud del espíritu y
de la que depende la salud del cuerpo y de la mente. El viaje
espiritual empieza yendo hacia dentro, porque este es el
verdadero sendero hacia el reino de Dios. Al alzarse por
encima del cuerpo físico, uno crece en atención y conciencia
de un orden superior. Vibrar el Naam eleva el alma más allá
del tiempo y del espacio. El Naam es el alimento celestial de
los seres más perfectos y semejantes a Dios, una dieta
celestial que nos proporciona una salud radiante y un camino
para satisfacer nuestro destino. El Naam aumenta el desarrollo
de la facultad dormida en nuestro interior que nos permite
percibir las verdades ocultas eternas. La apertura de esta
facultad espiritual representa el misterio de la regeneración,
la unión vital entre Dios y el hombre. La buena disposición se
consigue desarrollando la voluntad de servir a tus semejantes.
La humildad y el servicio son las llaves que abren la puerta.
El Maestro te acoge y guía hacia arriba porque el camino del
Naam se encuentra dentro y arriba. Vibrando el Naam llamamos a
las puertas del Cielo, para que puedan abrirse para nosotros.
Es especialmente importante repetir el Naam sin perturbar la
mirada constante e intensamente penetrante del ojo que todo lo
ve, el tercer ojo. El Naam te llevará a un mundo superior
donde experimentarás cosas que no han sido vistas ni oídas, ni
eran antes concebibles. El ascenso de un plano espiritual a
otro otorga un mayor despertar y conciencia de un nivel
superior. El Naam nos permite ascender de los planos físicos a
los astrales, y después al plano divino.
A aquellos que estáis en el camino de la luz y del
servicio, y que os enfrentáis con chismes y críticas, sólo
recordad que si toda la crítica y resistencia que representan
las fuerzas de la oscuridad se eliminara de nuestras vidas, el
poder del bien no podría manifestarse, y por falta de
comparación seguiría sin cualificar y tal vez desconocido. Si
no existiera tal cosa como un globo pequeño que contuviera un
cable de alta resistencia en un circuito eléctrico, la
corriente eléctrica que fluye a través del cableado de
nuestros hogares y oficinas nunca produciría ninguna luz que
pudiera disipar la oscuridad. La resistencia que opone el
cable delgado, que actúa como un obstáculo para el flujo de la
energía eléctrica intentando detenerla, restringirla, hacerle
jaquemate a su tensión rítmica, es lo que produce una luz en
el globo eléctrico. Siempre existen impedimentos a la hora de
expandir el Trabajo de la Luz, pero estos obstáculos inspiran
a que una luz aún mayor pueda revelarse. Nada puede destruir a
un servidor del universo que lleva a cabo el Trabajo de la Luz
y sirve a los demás. Están protegidos por los mundos
superiores, el Señor de la Comunidad invisible de la Luz.
Existe una ley cósmica que afirma que independientemente de
cómo sea de serio, costoso y triste el trabajo que un servidor
de la luz se vea forzado a realizar a causa de las actividades
desagradables, crueles e incorrectas por parte de los
representantes de las fuerzas más oscuras, e
independientemente de cuánto tenga que sufrir él o ella
personalmente en lo que se refiere a tiempo, esfuerzo y
preocupación mental, siempre sabrá que está protegido por la
Luz del Cielo, y que debe continuar sin un solo grado de
concesión a las demandas y actitudes ficticias de estos seres
no evolucionados y representantes de las fuerzas de la
oscuridad. Cuando la gente te critica y chismorrea sobre ti te
están haciendo un gran favor. Son las mejores relaciones
públicas que puedas encontrar. Cuece estos obstáculos con el
fuego del Naam y transfórmalos en tu desayuno. A un Maestro
espiritual no le afectan los opuestos. Te enseñará que todo en
este mundo es perecedero, y que la única constante es el
cambio. Te enseñará que para encontrar la paz permanente en
este mundo inestable debemos encontrar el Naam. El Naam no
muere. Por lo tanto, al unirnos con la Palabra, nos liberamos
del ciclo de renacimiento y encontramos nuestro asiento en la
casa de Dios, donde existe la paz eterna. Comprende que para
encontrar la paz y la felicidad en esta tierra, debemos unir
nuestra alma con Dios a través del Naam. Esta es la única
unión que nos hará verdaderamente felices. Un verdadero
Maestro espiritual que ya está unido con Dios puede impartir
el método para unirse con Dios a través del Naam, ya que un
verdadero Maestro en vida es alguien a quien Dios le ha
encomendado reconectar almas. La corona de un verdadero
Maestro espiritual sólo la otorga el Cielo.
La sabiduría y enseñanzas de un Maestro confirmarán y
pondrán en perspectiva todo aquello que has descubierto y
practicado previamente. Es cosa tuya entonces mantener la
adherencia rigurosa a la verdad y la actitud desinteresada que
se requiere para alcanzar las cumbres más elevadas del
espíritu. El Maestro ni reacciona ni juzga. Sólo actuará en
armonía con los cielos, y te enseñará que caer en la reacción
sólo crea karma adicional. Te mostrará cómo entrar en el ojo
del huracán para que puedas escapar al poder turbulento y
destructivo del karma. Te enseñará amorosamente que debemos
enfrentarnos a todas las situaciones con compasión, amor y
oraciones. Debemos mantener presente que siempre hay dos caras
de la verdad en las cuestiones humanas. La verdad universal es
que aquello que consideramos malo es Dios, y que lo que
consideramos bueno es Dios: esta es la totalidad de Dios según
se manifiesta en el mundo. El primer refinamiento de la
conciencia superior es aceptar la presencia de Dios tanto en
la oscuridad como en la luz. Todas las situaciones que se nos
presentan son oportunidades para el crecimiento que nos
preparan para el futuro. Con una mente telescópica, neutral,
somos capaces de ver las oportunidades ocultas en los desafíos
con los que nos enfrentamos. Encontrando nuestra fe en cada
momento de la vida, encontramos el amor. Un verdadero Maestro
espiritual te enseñará que Dios entra con las alas del Amor,
Fe y Esperanza, y nos ayuda a ver a través del corazón de
cualquier situación. Sólo con el Amor Divino somos capaces de
sanarnos y comunicarnos eficazmente con los demás para llegar
a sus corazones. Mientras vamos andando por la vida de manera
imperfecta, se nos da la oportunidad de evolucionar. El cambio
más saludable lo causa la evolución, no la revolución. Un
verdadero Maestro en vida te enseñará que todos somos
encarnaciones de Dios que deben tratarse con tolerancia y
gracia. Un Naam yogui debe liderar con el ejemplo. Al
enfrentarte a tus desafíos y complicaciones con tolerancia,
compasión y transcendencia espiritual, le das a los demás
permiso para hacer lo mismo. Al reconocer cómo utilizar el ego
al servicio de fortalecer la acción correcta y alinearse con
la Divinidad, te conviertes en un representante terrenal del
Cielo. Si deseas abrir tu corazón y ver lo invisible, entonces
encuentra a un Maestro que vea lo invisible para que pueda
facilitarte el método correcto de trabajar con el Naam y así
ayudarte a levantar el velo. Lee los libros El código de los
Maestros y La alquimia de la relaciones amorosas, vibra el
Naam y recita la Oración del Amor, la Paz y la Luz. Los seres
luminodos del cosmos al completo están en deuda con nosotros
gracias a la Oración del Amor, la Paz y la Luz. Hagamos de
esta oración el cimiento de todas nuestras vidas. El futuro
les depara grandeza a quienes practican Naam Yoga y recitan
esta oración a diario con sinceridad y la intención de
expandir estas cualidades a lo largo de todo el universo. Una
vez más, encontrar y trabajar con un verdadero Maestro
espiritual que ve lo invisible es la mayor bendición que
puedes recibir de Dios mientras vivas en la tierra.
Con Amor, Paz y Luz
El Equipo de Rootlight Español
|